HIDRATACIÓN: PARTE 2

Como te contamos en la entrada de blog anterior, la hidratación adecuada es esencial para mantener un rendimiento óptimo en cualquier aspecto de tu rutina. Mantenerse hidratado/a ayuda a regular la temperatura corporal, mantener la energía, mejorar la resistencia, prevenir calambres y promover la recuperación.

En estas épocas, donde las altas temperaturas empiezan a tomar protagonismo, es sumamente importante reforzar nuestra hidratación debido a que los requerimientos aumentan.

Como estrategias para aumentar tu consumo de agua te proponemos:

  • Establece metas de consumo de agua: Define un objetivo diario para la cantidad de agua que deseas tomar.
  • Lleva una botella de agua a donde vayas.
  • Programa recordatorios.
  • Si te resulta difícil beber agua pura, considera dar sabor a tu agua con trozos de frutas como limón, pepino o fresas, o hierbas como menta. Esto puede hacer que el agua sea más atractiva.
  • Crea rituales de consumo de agua: tomar un vaso de agua apenas te levantas, antes de cada comida, antes de bañarte, o antes de irte a dormir, puede ayudar a aumentar tu consumo de agua.
  • Escucha a tu cuerpo: presta atención a las señales de tu cuerpo.
  • Evita bebidas deshidratantes: limita el consumo de bebidas deshidratantes como el alcohol y el café. Si los consume, asegúrese de compensar con agua adicional.
  • Mantén el agua a la vista.

Es importante tener en cuenta, que además de tomar agua pura, podemos hidratarnos a través de:

  • Bebidas deportivas caseras: preparar bebidas isotónicas nos puede ayudar a hidratarnos y recuperar minerales. Durante el ejercicio intenso, sudamos y perdemos electrolitos como el sodio, el potasio y el cloruro. Las bebidas isotónicas contienen una cantidad equilibrada de estos electrolitos, lo que ayuda a restaurar los niveles y mantener el equilibrio electrolítico en el cuerpo. Esto es fundamental para el funcionamiento adecuado de los músculos y la prevención de calambres.
  • Frutas y verduras: muchas frutas y verduras tienen un alto contenido de agua, como sandía, melón, pepino, lechuga, etc. Incorporarlos en tu alimentación puede aumentar la ingesta de líquidos.
  • Infusiones frías: los té de hierbas frías, como la menta o la manzanilla, son refrescantes y una buena fuente de hidratación.
  • Licuados de frutas/verduras: preparar diferentes licuados de frutas con agua o leche también son opciones para hidratarnos. Te recomendamos consumir licuados de frutas, y no jugos exprimidos, por la presencia de otros nutrientes como la fibra.

Además, es fundamental estar al tanto de las señales de deshidratación, especialmente en días calurosos. Por eso te dejamos algunos signos y síntomas para detectarla:

  • Sensación de sed: La sed es el indicador más obvio de que necesitas hidratarte. Toma agua regularmente y no esperes a sentir sed.
  • Orina concentrada u oscura: si bien el color de la orina puede variar por diferentes factores, la orina de color amarillo oscuro suele ser un signo claro de deshidratación. Busca un color amarillo claro.
  • Mareos y fatiga: La deshidratación puede causar mareos, fatiga y debilidad. Si te sientes débil o aturdido/a, es hora de beber agua.
  • Boca seca y labios agrietados: La sequedad en la boca y los labios agrietados son indicadores tempranos de deshidratación.
  • Dolor de cabeza: La falta de agua puede causar dolores de cabeza y afectar tu concentración.

Por último, te dejamos la receta de las bebidas deportivas caseras, para que pruebes hacerlas en casa y nos cuentes qué te pareció…

Recuerda que mantenerte hidratado es sumamente importante para tu rendimiento, y que el requerimiento de agua varía según la edad, el peso, el nivel de actividad y las condiciones climáticas. Cada persona es diferente, por lo que es importante adaptar tus hábitos de hidratación a tus necesidades individuales.

¡Mantente hidratado/a y afronta los días calurosos de la mejor manera posible!

Atte, equipo de Stay Strong!