¿TENÉS MUCHAS COSAS QUE RESOLVER Y NO TE ALCANZA EL TIEMPO?
Es el momento de aprender a gestionarte a ti mismo y a tu tiempo para conseguir lo máximo en el menor tiempo y esfuerzo posible y evitar cargarte de estrés y ansiedad indebidos.
Muchas personas trabajan duro, pero consiguen hacer poco. Su frenética actividad solo sirve para acabar moviéndose en círculos. Hay una razón para ello, y es que su vida carece de enfoque.
La verdad es que a nuestro cerebro no le gusta estar confundido sobre cómo debemos invertir nuestro tiempo. Sin embargo, no confundirse requiere disciplina y concentración.
Si no establecemos prioridades y rutinas saludables, la televisión, las noticias, la comida, el alcohol, el teléfono celular y las malas compañías están más que dispuestas a ocupar nuestro tiempo.
Mucha gente gana muchísimo dinero manteniéndonos distraídos. Pero sus distracciones no nos aportan nada más que una satisfacción trivial.
Para ser una persona productiva, tenemos que establecer una misión y luego priorizar nuestro tiempo y objetivos para cumplirla.
Necesitamos un marco para gestionar nuestras prioridades y nuestro tiempo.
Si quieres alcanzar tu máxima performance, te invitamos a que aprendas una rutina diaria que incrementa tu rendimiento sin aumentar tu ansiedad. Es una combinación ganadora. Y no es tan difícil de aprender.
PASOS PARA ALCANZAR PRODUCTIVIDAD SIN ESTRÉS:
- Toma decisiones sabias a diario:
Una persona productiva comienza el día con una reflexión.
Para asegurarte de que el día no se te escape y que avances en tus objetivos, cada mañana hazte la siguiente pregunta:
Si esta fuera la segunda vez que vivo este mismo día, ¿qué haría de forma diferente?
Parece una pregunta descabellada, ya que no podemos vivir cada día de nuevo. Solo tenemos una oportunidad de vivir cada día.
Esta pregunta viene del Dr. Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra y filósofo austriaco.
Para ayudar a sus pacientes a vivir con más sabiduría, los animaba a que vivieran como si ya estuvieran experimentando ese día por segunda vez, como si hubieran actuado mal en el primer intento y estuvieran a punto de revivir el día habiendo aprendido de sus errores la primera vez.
En otras palabras, Frankl dijo: Finge que es la segunda vez que vives este día y no cometas los mismos errores.
Esta pausa momentánea nos ayuda a reflexionar sobre nuestra vida con detenimiento. Si fuera la segunda vez que vives este día y pudieras aprender de la primera, ¿qué harías diferente? ¿Serías más considerado/a con tu pareja? ¿Pasarías un rato en la hamaca leyendo un libro? ¿Harías ejercicio?.
Otra forma de formular la pregunta de Frankl es la siguiente: Al final del día, ¿de qué te habrás arrepentido de hacer o no hacer?.
La mayoría de nosotros nos movemos tan rápidamente por la vida y nos hemos acostumbrado tanto a las interrupciones que exigen nuestra respuesta que ya no tenemos realmente el control de nuestras experiencias.
Llevar un diario de registro o llevar a cabo una reflexión cotidiana nos permite editar nuestras acciones y diseñar nuestras vidas. Si no lo hacemos, posiblemente nuestras vidas sean editadas y diseñadas por fuerzas externas a las que no les preocupa qué es lo mejor para nosotros.
¡Es hora de tomar el control de tu propio relato!
¿Hay alguna pregunta que respondas al principio de cada día y que te haga detenerte y reflexionar? ¿Estás diseñando tu vida o hay alguien que lo está haciendo por vos?
ESTE ES EL CONSEJO DEL DÍA DE STAY STRONG:
Crea una rutina de reflexión haciéndote la pregunta matutina: Si estuviera viviendo este día por segunda vez, ¿Qué haría de forma diferente?.
En próximas entradas estaremos brindando más tips para alcanzar la máxima productividad invirtiendo el menor tiempo y esfuerzo posible.
Gracias por tu tiempo, atentamente…
Equipo de Stay Strong.
