La persistencia, entendida como la firmeza y constancia a la hora de llevar a cabo una tarea, es para nosotros, la base de la pirámide al momento de emprender un proceso de acondicionamiento físico.
Generar el hábito de entrenar y sostenerlo para toda la vida resulta un desafío, pero al mismo tiempo, es la clave para alcanzar el éxito. ‘El éxito está en la persistencia’.
Por lo general, uno siempre espera realizar progresos de manera lineal y ascendente, por eso es frustrante cuando por periodos de días, semanas e incluso meses los cambios parecen no funcionar y uno tiene la sensación de permanecer en el mismo lugar. Es el sello de cualquier proceso acumulativo: los resultados más poderosos toman su tiempo y se retrasan. Esta es una de las razones por las que es tan difícil desarrollar hábitos que perduren. La gente hace pequeños cambios de conducta, no ve resultados tangibles y toma la decisión de detenerse. El entrenamiento no es la excepción.
¿Y si piensas en cambiar tu conducta y mejorarla un 1% cada día?
Las pequeñas mejoras del 1% son hechos apenas perceptibles, pero a la larga pueden ser muy significativas. La matemática de las pequeñas mejoras funciona de la siguiente manera: si logras ser 1% cada día durante un año, terminarás siendo 37 veces mejor al final del período. Lo mismo si deterioras tu conducta un 1% cada día. Lo que empieza como una pequeña ganancia o una pérdida insignificante, se acumula con el tiempo y se convierte en algo grande.
Los resultados más poderosos de cualquier proceso acumulativo suelen retrasarse. Debes aprender a ser paciente.
Siendo específicos, para poder mejorar las diferentes capacidades y alcanzar los objetivos propuestos dentro del gimnasio, primero que nada, hay que lograr asistir y entrenar de manera ininterrumpida. Con ininterrumpida nos referimos a que no pase una semana en la cual no asistas al gimnasio.
Si quieres mejorar tu rendimiento y alcanzar tu mejor versión, debes sostener la cadena de entrenamiento y asistir al gimnasio. A medida que se vayan acumulando los entrenamientos el cuerpo se irá adaptando a nuevos estímulos y mejorando progresivamente.
Nuestra propuesta es que, en primer lugar, logres cambiar tu identidad. Que pases de ser una persona que no se mueve y no entrena a ser una persona activa, en constante movimiento y que asiste al gimnasio 2, 3 o 4 veces por semana como parte de tu vida.
Cuando iniciamos un proceso de entrenamiento, ¿Cómo podemos desarrollar la persistencia?
Para lograr desarrollar la persistencia, consideramos apropiado hacer uso de las 4 leyes de cambio de conducta:
- Hacerlo obvio: el proceso de cambio de conducta siempre inicia al tomar consciencia. Te invitamos a que hagas obvio los beneficios del entrenamiento. Asegúrate de saber con claridad qué obtienes a la hora de entrenar.
Para lograr asistir al gimnasio de manera ininterrumpida te recomendamos que organices la semana con anticipación en la agenda semanal y anotes día y horario que vas a asistir al gimnasio.
- Hacerlo atractivo: crea un ritual de motivación: relaciona el entrenamiento con la oportunidad para alcanzar tu mejor versión y destaca todos sus beneficios (salud física, mental y emocional, descanso). Recuérdalos cada vez que no quieras asistir o te dé fiaca hacerlo.
- Hacerlo sencillo: Reduce la tensión y resistencia: que la primer meta a alcanzar sea fácil. Por ejemplo: proponte asistir 2 o 3 veces por semana y cumplir con todos los entrenamientos propuestos este mes. Asistir entre 50′ y 60′ por sesión. Si pretendes hacerlo todos los días y 2 horas por día, no solo será una meta difícil de alcanzar, sino que al no lograrlo, posiblemente, puedas frustrarte fácilmente y abandonar.
- Hacerlo satisfactorio: Lo que es recompensado de manera inmediata se repite. Selecciona recompensas a corto plazo que refuercen la identidad que quieres conseguir.
Las primeras tres Leyes de Cambio de Conducta (hacerlo obvio, hacerlo atractivo y hacerlo sencillo) aumentan las probabilidades de que una conducta sea realizada. La Cuarta Ley del Cambio de Conducta, hacerlo satisfactorio, aumenta las probabilidades de que esa conducta se repita.
Si faltas una vez a entrenar o una semana vas dos días en lugar de tres, no pasa nada. Solo tienes que lograr que no vuelva a pasar. Faltar una vez no tiene efectos negativos. Hacerlo sucesivo es lo que te hará perder el hábito de entrenar. No dejes que pase dos veces.
ESTE ES EL CONSEJO DEL DÍA DE STAY STRONG:
Evita caer en el ciclo del todo o nada. Encuentra tu hábito clave para asistir al gimnasio. Logra un pequeño triunfo. Una vez que logres un pequeño triunfo, se ponen en marcha fuerzas que permiten otro pequeño triunfo y así, de manera sucesiva e interminable.
¡LOS PEQUEÑOS TRIUNFOS ALIMENTAN LAS GRANDES TRANSFORMACIONES!
Recuerda: ‘Si abandonas hoy, pronto estarás como cuando comenzaste y pensar que cuando comenzaste ansiabas estar donde estas hoy’.
