MANEJO DEL ABURRIMIENTO:
¿CÓMO MANTENERTE MOTIVADO EN LA VIDA Y EN EL TRABAJO?
La manera de mantener la motivación y lograr alcanzar niveles pico de deseo consiste en trabajar con tareas que tienen un nivel de dificultad manejable. El cerebro humano ama los retos, pero solamente si están dentro de una zona óptima de dificultad. Si te encanta el tenis y tratas de jugar un partido serio contra un niño de cuatro años, rápidamente te aburrirás. Sería demasiado sencillo. Ganarías todos los puntos. En contraste, si jugaras en contra de un tenista profesional como Roger Federer o Serena Williams, también perderías la motivación porque el partido sería demasiado difícil para vos.
Ahora imagina jugar al tenis contra alguien que juega a tu nivel. Conforme el juego avanza, vos ganas algunos puntos y perdés otros. Existe la posibilidad de ganar, pero solamente si te esfuerzas realmente. Te enfocas en algo específico, las distracciones se desvanecen y te encontrás a vos mismo completamente comprometido con la tarea que estás realizando. Este es un reto que tiene un nivel manejable.
Los humanos experimentamos los niveles más altos de motivación cuando al trabajar en una tarea, esa tarea está en el límite de nuestras habilidades actuales. No demasiado difícil. No demasiado sencilla. Solo lo justo.
Cuando estás comenzando un nuevo hábito, es importante mantener la conducta tan fácil como sea posible para que puedas mantenerlo incluso si las condiciones no son perfectas.
Una vez que un hábito se ha establecido, sin embargo, es importante seguir avanzando de maneras pequeñas. Estos pequeños avances y retos te mantienen involucrado.
La mejoría requiere un delicado balance. Necesitas buscar regularmente desafíos que te impulsen a tu límite mientras continúas haciendo suficiente progreso para estar motivado. Las conductas deben permanecer novedosas para que sigan siendo atractivas y satisfactorias. Sin variedad, nos aburrimos. Y el aburrimiento es tal vez el peor villano en la búsqueda del desarrollo personal.
¿CÓMO MANTENERTE ENFOCADO CUANDO TE ABURRES TRABAJANDO EN TUS METAS?
Una vez le preguntaron a un entrenador de atletas olímpicos ¿Qué es lo que realmente la gente exitosa hace que la mayoría no hace?
El entrenador mencionó los factores que uno podría esperar: genética, suerte, talento. Pero luego dijo algo más interesante:
En cierto punto, todo se reduce a quien puede manejar el aburrimiento que produce entrenar todos los días y hacer los mismos levantamientos una y otra vez.
La maestría requiere práctica. Pero entre más practicas algo, más aburrido y rutinario se vuelve. Una vez que las ganancias de principiante se han logrado y hemos aprendido qué esperar, nuestro interés comienza a desvanecerse.
La mayor amenaza al éxito no es el fracaso, sino el aburrimiento. Nos aburrimos de nuestros hábitos porque dejan de fascinarnos. El resultado se vuelve previsto. Y conforme nuestros hábitos se vuelven ordinarios, empezamos a desviarnos de nuestro progreso para buscar novedad. Quizás este es el motivo por el cual acabamos atrapados en un ciclo interminable, saltando de un entrenamiento o gimnasio a otro, de una dieta a otra. Como notó Maquiavelo: “Los hombres desean novedad a tal grado que aquellos a quienes les va bien, desean un cambio tanto como aquellos a los que les está yendo mal”.
El punto más atractivo del deseo ocurre en el lugar intermedio entre el éxito y el fracaso. Necesitas la proporción justa de ganancia para experimentar satisfacción y la cantidad justa de ganas de tener algo para experimentar deseo.
Si ya estás interesado/a en un hábito de antemano, trabajar en desafíos de dificultad manejable es una buena manera de mantener las cosas interesantes.
En algún momento, todos experimentamos el mismo reto en el camino de la mejora personal: te tienes que enamorar del aburrimiento y continuar con tu hábito.
Todos tenemos metas que nos gustaría lograr y sueños que queremos cumplir, pero sin importar en qué estás tratando de ser mejor, si solo te esfuerzas y haces el trabajo cuando te resulta conveniente y emocionante, entonces nunca serás lo suficientemente consistente como para alcanzar resultados destacados.
Seguir adelante cuando lo que hay que hacer resulta fastidioso o doloroso o desgastante es lo que hace la diferencia entre los profesionales y los aficionados.
Los profesionales se atienden a un horario; los aficionados dejan que la vida se entrometa en el camino. Los profesionales saben qué es importante para ellos y trabajan con un propósito; los aficionados se desvían del curso debido a las urgencias de la vida.
DEJA DE SER ATLETA DE BUEN TIEMPO Y COMIENZA A SER UN ATLETA PARA TODA LA VIDA.
Cuando un hábito es verdaderamente importante, hay que estar dispuesto a mantenerlo vigente, aunque el tiempo no sea bueno o no estemos pasando un buen momento.
“Ha habido muchas rutinas que no he tenido ganas de terminar, pero nunca me lamenté por haber terminado un entrenamiento”.
La única manera de volverse excelente es mantenerse perpetuamente fascinado con repetir la misma acción una y otra vez. Te tienes que enamorar del aburrimiento.
Y como decimos en Stay…
¡CONVIÉRTETE EN UN ENTRENADO/A CRÓNICO/A!
