¡CÓMO CONSEGUIR MEJORES HÁBITOS SIGUIENDO ALGUNOS PASOS!

Un hábito es una conducta que se ha repetido lo suficiente como para volverse automática. El proceso de formación de hábitos empieza con una secuencia de ensayo y error. Prueba, falla, aprendizaje, prueba nuevamente pero de otra manera. Cuando enfrentas un problema de manera frecuente, el cerebro empieza a automatizar el proceso para resolverlo.

LA CIENCIA DE COMO TRABAJAN LOS HÁBITOS:

El proceso de construcción de hábitos puede dividirse en cuatro simples pasos: señal, anhelo, respuesta y recompensa. La señal desencadena el anhelo, el anhelo motiva la obtención de una respuesta y la respuesta nos brinda una recompensa. La recompensa satisface el anhelo y, finalmente, queda asociada con la señal que desencadena el ciclo. Este ciclo de retroalimentación, señal, anhelo, respuesta y recompensa, es conocido como el ciclo de lo hábitos.

Para lograr crear nuevos y buenos hábitos y eliminar los hábitos perjudiciales, vamos a transformar estos cuatro pasos en Cuatro Leyes de Cambio de Conducta. Estas leyes no son más que una colección de reglas para crear buenos hábitos y eliminar aquellos que no lo son.

 
Cuando quieras hacer cambios en tus comportamientos, te invitamos a que te preguntes…

¿Cómo lo puedo hacer obvio?

¿Cómo lo puedo hacer atractivo?

¿Cómo lo puedo hacer sencillo?

¿Cómo lo puedo hacer satisfactorio?

Si alguna vez te has hecho las siguientes preguntas: ¿Por qué no logro hacer lo que me propongo? ¿Por qué no bajo de peso o dejo de fumar?. Las respuestas a estas preguntas pueden encontrarse dentro de estas cuatro leyes. En esta entrada abordaremos la Primera Ley de Cambio de Conducta: Hacerlo Obvio:

El proceso de cambio de conducta siempre inicia al tomar consciencia. Debes estar consciente de tus hábitos antes de que puedas cambiarlos. Cuanto más automática se vuelve una conducta, hay menos probabilidades de que pienses en ella de manera consciente.

Como mencionamos en una entrada anterior, una buena estrategia para lograr hacer conscientes nuestros hábitos, es llevar un registro de los mismos. Para crear un propio registro, recomendamos hacer una lista de los hábitos, en lo posible, de manera cronológica. Por ejemplo:

– Despertar.

– Apagar la alarma.

– Revisar el teléfono.

– Ir al baño.

– Bañarme.

– Lavarme los dientes.

– Ponerme desodorante.

– Colgar la toalla con la que me sequé.

– Vestirme.

– Preparar el desayuno.

Y así sucesivamente.

Una vez que tengas la lista completa, te recomendamos que analices cada conducta y te preguntes si se trata de un buen hábito, un mal hábito o un hábito neutral, teniendo en cuenta tus prioridades y objetivos a alcanzar. El objetivo de este registro es detectar si tus hábitos son efectivos y no si son buenos o malos, ya que dependerá de la persona que quieres ser.

Otra estrategia que consideramos que está buena para hacer conscientes nuestros hábitos es la de Señalar y Nombrar. Dicha estrategia consiste en decir en voz alta la acción que vas a realizar y cuál puede ser el resultado. Por ejemplo: si quieres reducir la cantidad de comida chatarra que ingieres y te das cuenta que estás a punto de comer una galleta, di en voz alta: ‘Estoy a punto de comer esta galleta, pero no la necesito. Comerla hará que suba de peso y dañe mi salud’.

Ambas estrategias, el registro de hábitos y la estrategia de señalar y nombrar, se enfocan en ayudarte a reconocer tus hábitos ocultos y las señales que lo desencadenan, lo cual te permite responder de tal manera que salgas beneficiado.

Para finalizar con esta entrada, te recomendamos que seas el arquitecto del entorno, ya que el contexto en el que te desempeñas ejerce control sobre tus conductas.

Todos los hábitos comienzan con una señal, por eso la importancia de hacerlo obvio.

Y recuerda…

‘NO HAY NADA QUE NO PUEDAS HACER, SI TIENES LOS HABITOS CORRECTOS’.

Muchas gracias por tu tiempo, esperamos construir y afianzar juntos los mejores hábitos para alcanzar tu mejor versión.

Atentamente, equipo de Stay Strong.