¿Nos domina el móvil o tenemos nosotros el control? El teléfono inteligente podría ser un caballo de Troya moderno capaz de destruir la voluntad del que cree estar gestionando adecuadamente la situación. La cuestión está, sin embargo, en aceptar este destino, o bien, buscar enfoques más optimistas que asuman el móvil como una extensión del ser humano, permitiendo optimizar sus procesos y no condicionarlos.
El celular (móvil) ha llegado a formar parte de la vida cotidiana de los jóvenes y adultos y su uso continúa en expansión, siendo utilizado cada vez a una menor edad. Al mismo tiempo, el uso del celular puede llegar a convertirse en un distractor cuando se lo utiliza en demasía con fines de entretenimiento, especialmente cuando compite con el tiempo que se debe destinar a la lectura, las tareas escolares, el trabajo, el entrenamiento y los momentos de ocio. De hecho, está comprobado que el cerebro no puede asimilar dos tareas al mismo tiempo, al menos si buscamos realizarlas con la máxima eficiencia.
En los últimos años, se han observado dificultades debido a la adicción que genera el uso del celular, especialmente en los jóvenes y adolescentes. Los estudios muestran que el uso excesivo e inadecuado del celular interfiere en el desarrollo interpersonal, que se manifiesta con la pérdida de contacto cara a cara con el entorno social (Gamero et al., 2016), lo cual afecta en gran medida la conducta, que tiene consecuencias a nivel personal, social y familiar.
Parece ser que la adicción no se produce por la frecuencia del uso del celular, sino por la relación de dependencia que genera. Existen estudios que muestran una relación entre la adicción del celular y la depresión e inestabilidad emocional, el trastorno del sueño, el consumo de alcohol y el fracaso escolar. Incluso, muchos sujetos adictos al celular tienen temor de llegar a perderse de alguna novedad de su entorno, lo cual explica en parte por qué están ansiosos por las notificaciones que le llegan al móvil.
Es una verdad que el celular se ha convertido en un instrumento muy atractivo, al incorporar cámara fotográfica, grabador de voz, infinidad de aplicaciones y navegación por internet. Además, a través del celular se puede tener acceso a casi cualquier cosa: cuentas bancarias, calculadoras científicas, bibliotecas virtuales, notas e infinidad de páginas con uso educativo, recreativo, laboral, etc.
Consideramos que todo lo bueno que nos ofrece un dispositivo celular no debe ser contrarrestado por su uso excesivo y desmedido.
En una investigación, la Fundación Universia (2013) nos informa que el uso excesivo del teléfono celular afecta las horas de descanso en las personas, teniendo como consecuencia la disminución de su productividad laboral.
Según un estudio encargado por KarpeskyLab, llevado a cabo por la Universidad Alemana Wurzburg y La Universidad NottinghamTrent, de Reino Unido, estudiaron “La relación entre los niveles de productividad y la distancia física de los participantes a sus teléfonos móviles”, a 95 personas de ambos géneros de 19 a 56 años de edad, obteniendo como resultado que el rendimiento de los participantes aumenta un 26% cuando no se tiene el teléfono celular cerca de ellos.
La Asociación Chilena de Seguridad (2016) nos menciona que estar siempre conectados en horarios de oficina, llegaría afectar nuestro rendimiento laboral. Ya que ahora tenemos a nuestro alcance las redes sociales, correos, llamadas e internet. Todo esto hace que el móvil sea una fuente de interrupciones, afectando la concentración y desempeño laboral, haciendo más difícil la toma de decisiones.
Otro estudio en el ámbito académico mostró que los estudiantes que tienden a enviar mensajes de texto y consultar Facebook mientras realizan diferentes tareas se relacionaron negativamente con su rendimiento.
Por lo tanto, se ha demostrado que la alta adicción a los teléfonos inteligentes perjudica el rendimiento en todos los sentidos.
Además, las personas con adicción a los teléfonos inteligentes pueden tener habilidades de gestión del tiempo deficientes, ya que pasan la mayor parte del tiempo con dichos dispositivos e ignoran las otras cosas importantes en su vida diaria. La mala gestión del tiempo debido a la adicción a los teléfonos inteligentes también puede estar asociada con el rendimiento en general. Esto se debe a que la adicción al teléfono puede conducir a un bajo rendimiento.
Todo lo mencionado anteriormente puede traer aparejado un impacto directo en la autoestima de las personas, debido a que pueden sentir incapacidad a la hora de llevar a cabo las actividades cotidianas y no lograr la eficiencia que merecen. En la mayoría de los casos, no es producto de la incapacidad de ejecutar acciones, sino de la mala gestión del tiempo y pérdida de enfoque producto de las distracciones constantes que genera el uso del celular.
Relación entre la adicción a los teléfonos inteligentes y la salud general:
La adicción a los teléfonos inteligentes exhibió una relación con la calidad del sueño, lo que representó una peor calidad del mismo.
La calidad del sueño es importante para todos. Dormir bien puede mantener el corazón saludable, prevenir el cáncer, reducir el estrés, mejorar la memoria y ayudar a perder peso. Véase nuestra entrada sobre la importancia del sueño.
Varios estudios informaron que la luz azul de los teléfonos inteligentes está asociada con la calidad del sueño. Según Swiner, esta luz azul puede afectar el sueño. Cuando el cuerpo se expone a la luz azul durante la noche, el reloj biológico del cuerpo se ve afectado. Esto se debe a que la luz azul del teléfono inteligente inhibe la producción de melatonina en el cerebro, hormona que nos ayuda a conciliar el sueño.
Por lo tanto, podemos concluir que la cantidad de tiempo de pantalla a la que estamos expuestos se asociará con nuestra calidad de sueño. Las personas que usan su teléfono inteligente a la hora de acostarse tendrán una mala calidad del sueño.
Ya hemos mencionado la importancia que tiene el sueño en la salud y el rendimiento.
Teniendo en cuenta lo anterior, consideramos importante regular el uso del celular buscando sacar el máximo provecho del mismo, evitando que su uso excesivo deteriore nuestro rendimiento y calidad de vida.
Para terminar, si quieres avanzar en el camino de los hábitos exitosos y, en principio, huir de las distracciones digitales, te invitamos a reflexionar sobre cuál es el uso que le das a tu teléfono móvil y cuántas horas al día permaneces frente a diferentes pantallas.
Y una pregunta frecuente…
¿Quién no quiere ser más productivo, rendir mejor cada día y obtener el éxito que está anhelando?
Que levante la mano…
Atentamente…
Equipo de Stay Strong.
