¿CONOCÉS LAS LEYES DE PARKINSON PARA TU GESTIÓN DEL TIEMPO?

 

En esta oportunidad queremos mencionarte dos de las famosas leyes de Parkinson, planteadas en 1957, que pueden ayudarte en tu productividad cotidiana:

“EL TRABAJO SE EXPANDE HASTA LLENAR EL TIEMPO QUE SE DISPONE PARA SU REALIZACIÓN”.

Por esto entendemos que, si no tienes más trabajo que hacer, de forma inconsciente te lo estarás inventando para cubrir el tiempo que supuestamente tienes destinado para eso. 

Los estudios sugieren que cuando tenemos que llevar a cabo una tarea, pensamos en el tiempo que tenemos disponible para realizarla en lugar del tiempo que realmente necesitamos, lo cual nos hace perder mucho tiempo y obtener resultados ineficientes. 

Centrarse en el tiempo que necesitas para finalizar un proyecto en lugar de la fecha de entrega puede ayudar a aumentar la productividad y prevenir la ineficiencia.

Para muchos, cuanto más tiempo se tenga para hacer algo, más divagará la mente y más problemas serán planteados. Por eso la importancia de gestionar nuestro tiempo y lograr productividad en cada cosa que emprendemos. 

¿Le estás dedicando al trabajo el tiempo que merece? ¿o te sobra tiempo y siempre tienes algo para hacer que no te deja entrenar?

Y la otra Ley…

“EL TIEMPO DEDICADO A CUALQUIER TEMA ES INVERSAMENTE PROPORCIONAL A LA IMPORTANCIA DEL MISMO”

Las tareas más pesadas e importantes, posiblemente, sean reemplazadas por otras más amigables y que requieran menor esfuerzo, postergando las primeras al último lugar. Por ejemplo: una persona puede demorar su entrenamiento hasta la última hora del día y cuando llegue ese momento creerá que está muy cansada y lo dejará para mañana. 

Quizás, entrenar para esa persona requiera un esfuerzo elevado, pero no lo tenga como prioridad en su lista. 

Comenzar el día entrenando trae múltiples beneficios. Si no puedes entrenar a primera hora del día, te recomendamos que lo hagas ni bien puedas y no lo dejes como última actividad. Si crees que lo tienes controlado y logras ser persistente, elige el momento del día que mejor te quede. 

A continuación te presentamos tres preguntas para hacerte:

¿Verdaderamente no tienes tiempo para entrenar porque tienes mucho trabajo? 

¿O no le estás dando al entrenamiento el tiempo que merece?

 ¿Ubicas el entrenamiento dentro de tus tres tareas principales del día?

Debes tener presente que si no inviertes tu tiempo en entrenamiento, tarde o temprano tendrás que invertir en sanidad, tanto tiempo como dinero.

ESTE ES EL CONSEJO DE LA SEMANA DE STAY STRONG: 

‘Establece plazos para el trabajo y organiza tu agenda semanal cada día con plazos y horarios para cada actividad, de manera tal que puedas llevar a cabo todas las tareas que te propones o consideras principales’. 

“Si terminas el día sintiendo que no haz hecho nada, es porque no estuviste trabajando. Estuviste ocupado, no productivo”. Richie Norton.

Atentamente, equipo de Stay Strong.