¿SEGUIMOS CON EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA?

ENTRENAMIENTO DE FUERZA EN ADULTOS MAYORES: UN MEDICAMENTO INFRAUTILIZADO DISPONIBLE EN EL BOTIQUÍN DE TODOS.

¿Sabías que a medida que envejecemos comenzamos a perder masa muscular, aproximadamente un 1% cada año? Pero lo que es más importante, ¿Sabías que la disminución de la fuerza muscular disminuye a un ritmo 3 veces mayor?

Las consecuencias de esta disminución de la fuerza son significativas, ya que una menor fuerza muscular se asocia con un mayor riesgo de demencia, necesidad de atención y mortalidad. Pero, ¿deberíamos aceptar esto como nuestro destino, o hay algo que podamos hacer para prevenir, revertir o al menos frenar este declive relacionado con la edad?

Un estudio llevado a cabo en el año 1990 donde se introdujo un tipo de ejercicio llamado entrenamiento de resistencia progresivo, comúnmente conocido como entrenamiento de fuerza, a 9 personas que vivían en un hogar de ancianos, específicamente para tratar la pérdida de masa muscular y fuerza, y las consecuencias funcionales de la discapacidad, arrojó los siguientes hallazgos:

Después de solo 8 semanas, estos adultos mayores vieron un aumento de fuerza promedio del 174%, y 2 personas ya no necesitaron un bastón para caminar. Además, una de las tres personas que no podía pararse de una silla ahora podía pararse de forma independiente. Tomémonos un momento para pensar en los resultados de este estudio.

Te preguntamos a vos lector:

Si te dijéramos que hay un medicamento que vos o un ser querido puede tomar, y que podría hacer que cualquiera de los dos sea lo suficientemente fuerte como para levantarse de una silla y que además mejora considerablemente la salud, ¿lo tomarías?

¿Qué pasaría si vos o un ser querido tuviera una fractura de cadera y te dijera que el mismo medicamento podría ayudar a reducir el riesgo de mortalidad en un 81% y el riesgo de ir a un hogar de ancianos en un 84%, como se mostró en este estudio? Actualmente, la única forma de tomar este medicamento es levantando pesas o empujando contra una resistencia.

Un estudio reciente de Gran Bretaña, mostró una asociación entre los adultos que participaron en 2 días a la semana de entrenamiento de fuerza y ​​una reducción del 20% en la mortalidad por cualquier causa, y una reducción del 43% en la mortalidad por cáncer.

Entonces, ¿de dónde proviene el beneficio del entrenamiento de fuerza? SI bien ya lo detallamos en otra entrada de blog, queremos volver a mencionarlo:

En primer lugar, es de naturaleza anabólica (lo que significa que puede estimular el crecimiento muscular), lo que lo convierte en el único tipo de ejercicio que puede abordar la disminución de la masa y la fuerza muscular asociada con la edad. Sin embargo, lo que es importante es que existe una relación directa entre las ganancias de fuerza y ​​las mejoras en la cognición, por lo que maximizar las ganancias de fuerza debería ser un enfoque clave para no sólo contrarrestar el detrimento físico de la edad, sino también cognitivo. 

La fuerza muscular disminuye gradualmente desde los 30 a los 50 años, siendo mayor en los hombres que en las mujeres. En la sexta década de vida, se produce una fuerte disminución no lineal de un 15%, que puede alcanzar hasta un 30% cerca de los 80 años. El resultado es la pérdida de fuerza y equilibrio. Todo ello aumenta el riesgo de problemas graves debido a las caídas, lesiones crónicas y recurrentes y enfermedades degenerativas. Diversos estudios han demostrado que el ejercicio de fuerza puede contrarrestar estas deficiencias relacionadas con la edad.

Pese a la idea obsoleta de que el entrenamiento de la fuerza es innecesario o ineficaz para las personas mayores, existen evidencias que indican con claridad que estas personas tienen una posibilidad importante de beneficiarse con este tipo de ejercicios. De hecho, se ha puesto de manifiesto que incluso individuos mayores de 90 años pueden aumentar su acondicionamiento muscular mediante el entrenamiento de la fuerza.

Una pregunta muy común que recibimos dentro del Centro de Entrenamiento proveniente de una persona adulta con más de cincuenta años de vida es:

¿Puedo ir a entrenar al gimnasio? o ¿Mi mamá que tiene 80 años puede venir a entrenar?

Luego de lo mencionado… ¿Queda alguna duda?

¿QUÉ PUEDE PASAR SI NO TE PONES A ENTRENAR LA FUERZA?

Posiblemente, un deterioro físico y cognitivo te espere a lo largo de los años, con el riesgo de sufrir enfermedades, pérdida de rendimiento y un envejecimiento totalmente desmejorado.

ESTE ES EL CONSEJO DE STAY STRONG DE LA SEMANA: 

¿Quieres vivir más y mejor? Entrena la Fuerza, sin importar edad ni condición y ocúpate de tu salud y no de tu enfermedad.

¿Por qué dejar para mañana lo que puedes hacer hoy?

SOMOS STAY STRONG.